Creemos en el avance de las humanidades digitales en una era donde la tecnológica evoluciona a diario.
Nos encontramos en un punto donde el arte y la tecnología son disciplinas que ya no se entienden como distantes y sin relación entre ellas.
Actualmente la interdisciplinaridad es una necesidad imperante en algunos campos. El paradigma arte-tecnología en el que nos situamos se ha gestado en los últimos años gracias a los avances tecnológicos.
En 1827, Joseph Niépce consiguió producir la primera fotografía de la historia conocida con la aparición de esta nueva técnica novedosa donde la realidad se podía capturar con todo lujo de detalles. Hasta ese preciso momento todo lo que se quería representar y preservar era un trabajo a cargo de la pintura, por lo que la aparición de la fotografía produjo un gran malestar entre los artistas al pensar que su trabajo se vería peligrado. Pues con las nuevas tecnologías ocurre exactamente lo mismo, al igual que con la fotografía se crearon nuevos puestos de trabajo y una nueva profesión, sin que desapareciera la labor de los pintores, más que su uso es una herramienta y no un sustituto.
Las posibilidades que nos brindan las nuevas tecnologías a los humanistas son múltiples, desde la preservación de archivos históricos, pasando por visualizaciones y reconstrucciones en 3D, hasta la investigación precisa. Pero hay cierto sentimiento de miedo y rechazo hacia ellas al verlas como un enemigo.
Esperamos que está iniciativa sirva como un referente e inspiración de las posibilidades y mejoras que entre las disciplinas se pueden brindar.
~ Adriana Janssens y Alejandro García